lunes, 2 de marzo de 2020
lunes, 3 de febrero de 2020
Lo nítido y lo borroso. Sobre la nitidez y la borrosidad en la arquitectura contemporánea

Lo
nítido y lo borroso
Las
relaciones entre habitar y representación, como claridad y evanescencia,
emergen como condiciones de complejidad y contradicción en la arquitectura
contemporánea
Juan
Ramírez Guedes
Y
es que la arquitectura contemporánea, la que se nos hace más patente en los
medios de comunicación de masas, incluida internet, pero también en las
publicaciones especializadas e incluso muchas veces en las aulas, es una
arquitectura litúrgica, consagrada a la representación, antes que a la
“presentación” del habitar. En esa distancia entre los objetos del espacio
representable y el espacio vivible, late una contradicción inherente a esta
arquitectura de la vida “otra”, la vida más allá, o más acá, del habitar, la
vida ceremonial y sobreexpuesta de los museos y los estadios, de los espacios
de la celebración del consenso, espacios como los de estos dos objetos que
presentamos en esta apresurada y obligatoriamente comprimida reflexión.
lunes, 9 de abril de 2018
Proyecto "Paralextric". Guiniguada
Proyecto "Paralextric"
Concurso de ideas para el cauce del Guiniguada. Las Palmas de Gran Canaria
Primer Accesit
Arquitectos: Angel Casas Suárez, Joaquin Casariego Ramírez, Vicente Mirallave Izquierdo, Flora Pescador Monagas, Juan Ramírez Guedes e Isidro Rodriguez Molina.
¿Guiniguada pasado o futuro?
En las informaciones que están
apareciendo en la prensa en los primeros meses de 2018 sobre el tema del Guiniguada en Las Palmas de
Gran Canaria y sus antecedentes, se está obviando el concurso de ideas
que en los años 80 se realizó sobre las alternativas a la actual
autovía. En ese concurso con un jurado organizado en torno a Oriol
Bohigas y Manuel de Solá Morales como miembros arquitectos principales,
si bien quedó desierto el primer premio, (probablemente por presión
municipal para no contraer un
compromiso). el segundo premio se compartió entre dos proyectos: "Ola de
Cristal" de Chesa y Mena arquitectos (el legítimo ganador en mi opinión) y "Mandrágora" de Felix J. Bordes y un grpo de alumnos de arquitectura; un primer accesit lo recibió el proyecto
"Paralextric". Todos estos tres proyectos, redactados por arquitectos
profesores de la Escuela de Arquitectura de Las Palmas, especialmente
"Ola de Cristal" y "Paralextric", con diferentes matices, según se reseña en el acta del concurso, apostaron por
la recuperación en superficie de la franja de autovía, convirtiéndola en
un eje urbano, con reducción del viario rodado y un significativo
aumento de la superficie peatonal y del arbolado en cota de rasante. El
diagnóstico de los tres proyectos, en sus diversas soluciones, en la óptica de la época, apuntó
hacia la construcción de una nueva continuidad espacial.
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miércoles, 28 de febrero de 2018
Mirador y punto de interpretación en Las Coloradas
Mirador y punto de interpretación en las Coloradas sobre El Confital. Isleta. Las Palmas de Gran Canaria. 2015-16. Jorge Rubio Barrena. Arquitecto
Etiquetas:
centro de interpretación,
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La Isleta,
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PFC. arquitectura. Jorge Rubio Barrena
miércoles, 29 de noviembre de 2017
Antimonumento y paisaje
La “acrópolis” de El Confital
Texto de Mariano de Santa Ana
Las ruinas de El
Confital hacen de este paisaje de Las Palmas una enorme caja de ecos. Entre el
yacimiento prehispánico de la Cueva de los Canarios y los búnkeres construidos
durante la Segunda Guerra Mundial, resuenan tiempos desincronizados,
entremezclados con los vestigios decimonónicos de las salinas y los secaderos
de pescado. Sobre todo ello existe literatura científica y periodística. Apenas
la hay, en cambio, sobre los restos de la gravera erigida en la entrada de esta
playa de la costa noroeste de La Isleta.
Uno de los contados estudiosos que ha
prestado atención a esta ruina es el arquitecto Juan Ramírez Guedes, profesor
de la Escuela de Arquitectura de Las Palmas, cuyas investigaciones sobre el
paisaje de El Confital y sus “antimonumentos” se han materializado en proyectos
de fin de carrera, tesis doctorales y publicaciones. En la estela del artista
Robert Smithson y su célebre texto “Un tour por los monumentos de Passaic”, Ramírez
Guedes ha trabajado sobre la posibilidad de modular la percepción de este
“antimonumento”, al que, como los búnkeres, las convenciones culturales
vigentes no permiten otorgar valor monumental, porque ni porta gran espesor
temporal, ni se ajusta a ideal estético alguno que lo haga digno de
contemplación desinteresada. En cambio, en la óptica de Ramírez Guedes, una
transformación de la mirada colectiva sobre esta ruina solo puede hacer más
fascinante al ya de por sí hipnótico paisaje de El Confital.
Por demás, aunque el tiempo de existencia
de la gravera no puede medirse por siglos, su presencia tiene un porte solemne
que al arquitecto le hace evocar una acrópolis. Y es que, efectivamente, su
posición elevada, en un punto de dominio visual sobre el territorio, sus
pilares que enmarcan la ascensión, su volumen y su geometría rotunda provocan,
como en los cuadros de Chirico, la reverberación en el espacio fabril de
latencias que se remontan a los cimientos clásicos de la cultura occidental.
Todo es enigmático en esta vieja gravera.
Por más pesquisas que ha hecho entre habitantes de La Isleta e historiadores
que se han ocupado de los avatares del barrio, nadie sabe decir al reportero cuando
se construyó ni cuando dejó de funcionar, aunque hay quien tiene vagas noticias
de antepasados empleados en ella. Afortunadamente, el crecimiento desbocado de
Las Palmas en las últimas décadas no ha afectado a esta parte de su litoral y
hoy, en los restos de este “antimonumento”, percuten las voces insonoras de los
obreros que en su interior machacaban piedras para convertirlas en grava.
Si el rapto poético puede asaltar al
paseante en cualquier punto de Las Palmas, en El Confital las condiciones para
propiciarlo son más intensas. Agujero en el tejido nervioso de la ciudad, el
poderoso sustrato geológico, que evidencia la energía descomunal de erupciones
volcánicas remotas, y la acción erosiva del mar en eras en las que alcanzaba
cotas más altas, se mezcla en esta parte de La Isleta con la reabsorción en la
naturaleza de construcciones humanas convertidas en ruinas.
Ernst Jünger, que anduvo por este paraje
a principios de los años setenta del siglo XX es el escritor más importante que
se ha internado en esta oquedad urbana. En sus diarios el autor de Los acantilados de mármol hizo diversas
anotaciones sobre El Confital, aunque, bien es cierto, que no apuntó nada sobre
la gravera. Con todo, a quien sabe de su mirada abundante, le cuesta imaginar
que Jünger fuese indiferente a las “radiaciones” que transmite esta “acrópolis
antimonumental”.
lunes, 24 de abril de 2017
miércoles, 2 de noviembre de 2016
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